TRAPICHERO
del lápiz falleció, pues un ladrón
de versos los vendió por un doblón,
pagando de esta forma la fianza.
Ha manchado de envidia la esperanza
y ha pintado de ira la pasión,
ha cubierto de cobre el corazón
forjado con la inútil alabanza.
Mercader de guisados sin sabores,
gacetero del miedo y la desgracia,
trapichero de estafas y de amores,
te pago este billete sin colores
sin poesía, y por musa la falacia,
si callas... y te llevas tus rumores.
Miguel Ángel W. Mawey 26-2-06
(acróstico al inodoro)